Frontera de libre circulación

Opel recupera la denominación Frontera para el sucesor del Crossland, un nuevo modelo radicalmente distinto cuya producción comienza en breve. El próximo SUV medio contará con versiones de combustión, Hybrid 48 V y eléctrica.

Hay denominaciones que comportan un valor añadido al que no conviene renunciar. Es lo que habrán pensado en Opel a la hora de poner nombre al sucesor del actual Crossland. Por eso, en vez de inventar un palabro raro, han decidido aprovechar el legado de sus mayores y recuperar la denominación de aquel todoterreno pionero, en activo desde 1991 hasta 2007. Hasta ahí alcanza todo el parecido entre el antecesor y su inminente sucesor, un SUV de la escuela moderna, con diseño conmovedor y todo el bagaje que pone a su disposición la tecnología moderna.

El Frontera se confeccionará sobre la plataforma media del grupo Stellantis, adecuada a vehículos de 4,3 a 4,9 metros

Por ahora se conoce el aspecto de ese Frontera a punto de entrar en máquinas. Y poco más. No hay constancia de sus dimensiones, por lo que hay que recurrir a la imaginación y suponer que, si va a relevar a un modelo de poco más de 4,2 metros, no estirará su eslora mucho más. Una pista: se confecciona sobre la plataforma media STLA del grupo Stellantis, que resulta adecuada a vehículos con longitudes entre 4,3 y 4,9 metros.

Otro dato revelador, de los pocos facilitados por Opel, es la capacidad del maletero: 460 litros. Es un volumen que no alcanzan más que unos pocos SUV por encima de 4,3 metros de largo. La marca aclara que ese hueco traerá de serie un segundo nivel de carga. Para acomodar mejor los bultos a bordo dispone de un respaldo del asiento trasero abatible por secciones 60/40. Renunciando a las plazas posteriores, el Frontera presenta un espacio con 1.600 litros útiles. Quienes precisen transportar aún más enseres en sus desplazamientos contarán con la posibilidad de montar en el techo del vehículo unos rieles de carga, elementos opcionales que soportan hasta 200 kilogramos adicionales.

El aspecto que el Frontera muestra en las imágenes preliminares invita a pensar en un drástico cambio del discurso estético conocido. Se presenta como un SUV atlético y moderno. Muestra pasos de rueda y guardabarros pronunciados, grupos ópticos Eco LED de mínimo tamaño y alta eficiencia (con luz de carretera automática), separados por la característica banda oscura -Opel la llama ‘vizor’- presidida por el emblema de la casa (el ‘blitz’). Sostiene el conjunto una abertura de refrigeración con forma de trapecio. La perspectiva lateral del vehículo revela un singular pilar C, que divide visualmente el interior.

Tendrá un puesto de mandos digital, con dos pantallas formando un ángulo orientado hacia el volante

Por medio de este modelo, Opel pretende dar un salto de calidad en cuanto a soluciones de conectividad y confort. Emplea lo que se ha dado en llamar ‘diseño inteligente’, que no es más que combinar belleza y practicidad. Así pues, el público se va a encontrar un puesto de conducción totalmente digital, provisto de dos pantallas de 10 pulgadas unidas en un ángulo orientado hacia el nuevo volante; a través de una de ellas se opera el sistema de infoentretenimiento multimedia. El smartphone del usuario se puede convertir en el panel de control en el vehículo, permitiendo interactuar también con los botones del volante. Dispone de un cargador inalámbrico refrigerado de teléfonos móviles, así como de dos puertos USB en la parte delantera y otros dos en la segunda fila.

 

 

Los dispositivos más grandes, como las tabletas, para las que normalmente no se encuentra un alojamiento idóneo, se pueden guardar de forma segura en la consola central gracias a una correa flexible que los mantiene en su lugar. El equipo de diseño ha previsto otras zonas de almacenamiento abiertas en el interior, con revestimiento de goma que evita traqueteos y deslizamientos, para portar enseres de mano de uso cotidiano. Las personas que ocupen la segunda fila podrán depositar sus teléfonos en los bolsillos integrados que hay en el dorso de los asientos delanteros.

Por otra parte, Opel va a ofrecer a sus clientes innovaciones en los asientos del Frontera. La función patentada Intelli-Seat en las butacas delanteras está pensada para aliviar la presión sobre el coxis, garantizando el confort incluso durante los viajes largos.

Las especulaciones vuelven al abrir el capítulo de las motorizaciones. Los planes del fabricante contemplan motorizaciones de combustión y electrificadas, todas con tracción delantera. Entre las primeras podrían estar variantes gasolina de tres cilindros con 110 y 130 CV; quizá también figure un diésel de 130CV. Lo que parece seguro es que el modelo cuenta con la variante gasolina microhibridada de 136 CV. También habrá un Frontera 100% eléctrico, probablemente con dos niveles de rendimiento: 136 y 156 CV.

El Grandland se hace mayor

El máximo exponente de la gama SUV de Opel crecerá 17,5 cm y se volcará en la electrificación. Prepara una versión a pilas con 700km de autonomía

El Grandland evoluciona y se hace mayor. La siguiente generación, ahora desvelada, gana veteranía, pero también tamaño. Crece nada menos que 173 mm de largo, 19 de alto y 64 de ancho, con lo que prácticamente aumenta una talla. La longitud de la nueva entrega pasa a ser 4,65 metros, 1,90 la anchura y 1,66 la altura; la batalla alcanza 2,784 metros. De este modo, el modelo se convierte en una opción de compra a considerar por el público familiar: ofrece cinco plazas reales y un portaequipaje de 550 litros.

El SUV ocupa una posición algo más retrasada que la del Frontera en la rampa de lanzamientos de Opel. Asumirá, por tanto, los mismos códigos de diseño, adaptándolos a unas dimensiones superiores. Algo parecido cabe esperar del menú de motorizaciones, en el que es segura la presencia de una ejecución eléctrica de largo recorrido, con autonomía cercana a los 700 km.

El Grandland se distinguirá por sus facciones, en las que destaca la presencia de un logotipo iluminado, dominando el frontal atravesado horizontalmente por una barra LED de luz diurna. Además, Opel elige el modelo como primer destinatario de la tecnología Intelli- Lux Pixel Matrix HD. Este recurso ofrece 25.600 elementos regulables en cada uno de los faros delanteros para distribuir la luz de alta definición. Dependiendo de las condiciones ambientales y de las circunstancias del tráfico, una cámara detecta los objetos que se aproximan. El sistema Intelli-Lux Pixel Matrix HD recorta estos objetos con mayor precisión que las tecnologías Matrix Light estándar y ofrece un patrón de luz mucho más brillante y homogéneo. De paso, evita que otros usuarios de la vía sean deslumbrados. Por las imágenes disponibles, da la sensación de que Opel ha depurado el diseño interior.

El Grandland va a contar con un puesto de mandos más sencillo, pero también más tecnológico. Presenta un volante levemente achatado por su parte baja y un cuadro de instrumentos digital (sobre él puede haber un head-up display Intelli-HUD, que evita apartar la vista de la carretera para conocer datos de velocidad, navegación, señales, etc.). El elemento más llamativo a bordo es una gran pantalla central (16 pulgadas) ligeramente orientada hacia quien conduce.

Su condición de tope de la gama Opel comporta una generosa dotación de sistemas de asistencia a la conducción en el Grandland. Entre los elementos que incluye figuran el control de crucero automático con función Stop & Go, el reconocimiento extendido de señales de tráfico, la adaptación inteligente de la velocidad y el sistema de frenado de emergencia con sensor de colisión, cuyo propósito es evitar choques secundarios en caso de accidente.